jueves, 24 de marzo de 2011

Dogmas.

Todos creemos en muchas cosas más de las que pensamos, abrigamos intolerancias, cuidamos prevenciones sangrantes y, defendiendo nuestras ideas con medios extremos, recorremos el mundo como fortalezas ambulantes e irrefragables. Cada uno es para sí mismo un dogma supremo; ninguna teología protege a su dios como nosotros protegemos a nuestro yo; y este yo, si le asediamos con dudas y le ponemos en cuestión, no es más que por una falsa elegancia de nuestro orgullo: la causa está ganada de antemano.

¿Cómo escapar al absoluto de uno mismo? Habría que imaginar a un ser desprovisto de instintos, que no llevara ningún nombre y a quien fuese desconocida su propia imagen. Pero todo el mundo nos repite nuestros rasgos; y la misma noche nunca es tan espesa para impedir que nos miremos. Demasiado presentes a nosotros mismos, nuestra inexistencia antes del nacimiento y después de la muerte no influye sobre nosotros más que como idea y sólo unos pocos instantes; sentimos la fiebre de nuestra duración como una eternidad falsificada, pero que sin embargo permanece inagotable en su principio.

*E. M. Cioran.



viernes, 18 de marzo de 2011

The tart with the cart.


Al final, San Patricio murió de viejo, nada de espectacular, pero explicó con un trébol en qué consiste la Santísima Trinidad. Y Molly Malone, en cambio, al final murió tras enfermar y creo que tiene que estar harta de pasear su carretilla, por mucho que sea un fantasma.

She died of a fever, and no one could save her,
and that was the end of sweet Molly Malone.
Her ghost wheels her barrow
through streets broad and narrow,
crying cockles and mussels alive alive-o
alive alive-o, alive alive-o...


*Escuchando esto y queriendo una cerveza.

jueves, 17 de marzo de 2011

Tras los títulos de crédito.

Hay algunos conceptos de la medicina forense que me interesan por el romanticismo que implican desde un punto de vista simbólico, de hecho tienen fuerza poética. Y teniendo una visión superflua y morbosa, frivolizando, claro está. Lividez cadavérica, rigor mortis, piel anserina, momificación.
Hoy he recordado un fenómeno químico que me pareció un concepto bonito, un proceso llamado saponificación en el que los tejidos grasos del cuerpo, dándose determinadas circunstancias de humedad y falta de aire, se convierten en una sustancia similar al jabón. Cuestiones químicas y romanticismo puro.

martes, 15 de marzo de 2011

lunes, 7 de marzo de 2011

Mortificarse.


María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios.
Apuesto a que era pelirroja y a que al final, en la cueva, más que arrepentirse se volvió algo loca.



miércoles, 2 de marzo de 2011

Parecido a. (II)

Similar al momento en el que te arrepientes de no haber puesto una red de seguridad bajo el trapecio del que se te han resbalado las manos o a los días en los que el viento es sádico, sin necesidad de instrumentos de tortura. Como cuando la nostalgia es tan cruel que parece que los tímpanos van a estallar para que el silencio te envenene. Parecido a llevar un rato debajo del agua y notar que te falta el oxígeno, o a cuando te falta en tierra firme sin necesidad de agua. Quizás sea algo similar a redescubrir todas las capas de tu piel cuando te quemas con aceite hirviendo o te cortas con algo al cocinar. También tiene algo que ver con ese momento en el que la mediocridad te parece algo confortable y con ese en el que la falta de sueño te hace ver las cosas espantosamente claras y crudas. Como cuando el pánico da un portazo al entrar en la habitación en la que te encuentras o te duele tanto la cabeza que crees firmemente que tienes un tumor cerebral.



I was once like you are now, and I know that it's not easy,
To be calm when you've found something going on.
But take your time, think a lot,
Why, think of everything you've got.
For you will still be here tomorrow, but your dreams may not.


martes, 1 de marzo de 2011